Los caminantes - Noon Gate

Noon Gate
Y escuché la voz del Señor que dijo:
"Por qué se pelean por las cosas de este mundo si yo solo les pedí que se amaran unos a otros y vivieran con alegria."
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Los dos caminantes

     AL AMANECER del 29 de julio 2013, soñé: Los dos caminantes. Dos caminantes salieron juntos, uno traía en su espalda cosas buenas, mientras que el otro traía cosas malas. Yo tenía que mirar un canal de con cosas positivas y así el caminante que traía cosas buenas caminaba más rápido y se adelantaba y dejaba detrás al que traía cosas malas. Por lo que el que traía cosas malas nunca lo alcanzaba y así las cosas malas no llegaban a suceder.

     Caminaba por la orilla de una carretera. Escuché voces como cuando uno sintoniza una emisora y el que hablaba presentaba los informes de una estadística. Y decía que los que sintonizaban de primero en el día, el canal de video, (dio un nombre). Y en este canal veía las cosas positivas, el mal no le alcanzaba. También dijo que había una extraña sabiduría, los seres superiores pensaban siempre en lo bueno. Y es que para el Eterno y los que planeaban nuestro destino sólo habían planes de bienestar. Entendí que había que sintonizarse con la misma frecuencia, es decir con la misma manera de pensar, porque lo que no era así, era falso y estorbaba. Me quedaba claro. Y lleno de gozo agradecí por aquella revelación. Podía ver claramente cómo al practicar esto a diario, el mal no me alcanzaría. En mi mente me parecía observar como si dos caminantes vinieran detrás de mí, uno traía cosas buenas y el otro, cosas malas. Al visualizar las cosas buenas, el caminante que traía cosas buenas, caminaba más rápido y el que traía cosas malas no podía alcanzar al caminante que traía las cosas buenas, por lo tanto, así las cosas malas no ocurrían o nunca me alcanzarían. Seguí mi camino contento, y observé cómo unas personas venían detrás de mí quejándose y peleándose entre ellos. Yo en cambio seguía gozoso porque sabía cuál era la realidad y cómo se solucionaban las cosas. Seguí caminando y subí a un aposento, donde llegué justo a tiempo, donde tenía que dar una clase. Unas cuantas personas parecían tener rato de esperar por la clase, parecían un poco aburridos, desesperanzados, sin embargo, yo llegué justo a tiempo, a la hora exacta de inicio de la clase. Al saludar expresé que estaba feliz, contento. Me sentía lleno de gozo.

     Al despertar recordé aquel pasaje de Jeremías 29:11-13: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13 y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”

     También entendí que el canal que tengo que ver son las imágenes mentales que debo imaginarme, viendo cómo todo tipo de cosas buenas me ocurren. Recordé el pasaje de Génesis 30:37-39 “Y se tomó Jacob varas de álamo verdes y de avellano, y de castaño, y descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo así lo blanco de las varas. 38 Y puso las varas que había mondado delante de los rebaños, en los canales de los abrevaderos del agua donde venían a beber las ovejas, las cuales concebían cuando venían a beber. 39 Y concebían las ovejas delante de las varas, y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores.”… “43 Y se engrandeció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.” De inmediato comencé a imaginar cómo las cosas buenas me ocurrían. Ese día me sentí feliz de saber que Dios quiere lo mejor para mí.
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