El supermercado - Noon Gate

Noon Gate
Y escuché la voz del Señor que dijo:
"Por qué se pelean por las cosas de este mundo si yo solo les pedí que se amaran unos a otros y vivieran con alegria."
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El supermercado

     Venía por un camino un poco ansioso por llegar a una puerta de un supermercado, detrás de mí, seguía alguna gente. Llegué, abrí la puerta, entré, por la prisa, la puerta se cerró detrás de mí, no me comporté como un caballero con la señora que venía detrás, la puerta se cerró y ella la tuvo que abrir, no fue problema, pues la puerta tenía una llave puesta en su cerradura. La gente que estaba detrás de mí, esperando que yo me moviera y en cuanto lo hice, y caminé por un pasillo, ellos también, yo tenía en mente qué cosas iba a llevar, los otros parecían estar en un concurso, ansiosos por agarrar lo que podían en el menor tiempo posible, no les importaba si por ello se caía parte de la mercadería, hasta vi cómo se cayeron y rompieron unos huevos. Vi lo tonto de aquel comportamiento.

     Por mi cuenta tenía claro lo que quería y no iba a tomar más de eso, solo pensaba que me fui por el pasillo que me quedaba más largo llegar hasta donde estaba el producto más importante que quería, que era un envase grande con aceite.

     Al despertar pensé, cómo las personas corren en un desenfreno por alcanzar cosas materiales, sin importar si se lastima a alguien o si las cosas realmente se ocupan o se desperdician por el desenfreno de adquirirlas. Pensé que en la vida me había ido por el pasillo más largo para llegar a la provisión de aceite que sería el aceite del que habló el Señor Yeshúa (Jesús) en la parábola de las diez vírgenes.
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