El cordero del río - Noon Gate

Noon Gate
Y escuché la voz del Señor que dijo:
"Por qué se pelean por las cosas de este mundo si yo solo les pedí que se amaran unos a otros y vivieran con alegria."
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El Cordero a la orilla del río

     Que al otro lado del río, por su orilla había ganado pastando y los animales se dirigía hacia la orilla del río, alguien vino y puso unas estacas sobre las cuales colgó un ovejo, sé que era un cordero por su tamaño y que no tenía cuernos, este cordero sería sacrificado. Hasta aquí esta escena era reconfortante porque parecía como que de alguna manera llegábamos al final de la jornada y alguien serviría la cena. Aquel cordero había sido amarrado de sus manos y patas traseras y colgadas de dos estacas. El cordero no se resistió, permanecía callado, y en cierta forma inspiraba amor y respeto. Uno sentía consideración, le compungía el corazón a la vez que sentía agradecimiento. Pero entonces vino otro animal que en apariencia era como el cordero anterior pero se comportaba como cabro o macho cabrío y se puso sobre sus patas traseras y colocó sus pezuñas sobre el cordero del sacrificio, en tanto sacaba su pene, este último acto me pareció desagradable, irrespetuoso y fuera de lugar. Luego me desperté en paz. Pensé que Dios nos perdona nuestros pecados a través del sacrificio de su hijo que fue llevado como oveja al matadero, y que es el Cordero que fue sacrificado para salvación del mundo, lo demás del sueño no lo entendí. Pero cuando escribía estas líneas me quedó claro. El otro que parecía ovejo y se comportaba como cabro se refiere a alguien que aparecerá en el mundo y pretenderá hacerse pasar por el Mesías y que en forma irrespetuosa tratará el sacrificio de Yeshúa, El Mesías (Jesucristo). También siento, que ese acto irrespetuoso del otro ovejo representa la abominación desoladora de la que habló el Señor Yeshúa y el profeta Daniel. Me parece que estos acontecimientos son inminentes.

     Ya en el día, después del sueño:
     Entendí que las dificultades prueban nuestra fe. Y recordé lo que al respecto está escrito, que dice que nuestra fe se prueba como el oro. Y en Apocalipsis el Señor dice a cada ua de las siete iglesias: “y a los que triunfe sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré…” y ese les daré son siete bendiciones que son descritas en ese libro. Ahora digo: Gracias Dios, por haberme revelado estas cosas. Han sido como agua fresca para un sediento. Tu paz inunda mi ser. Te alabo Padre en el nombre de Jesús. Gracias mi Dios. Te amo, tú sabes que mi alma te anhela más que a nada.


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